El Punto del Cuento partió de la espera.

En 2015, colocamos en cuatro paradas de autobús de la ciudad de São Paulo carteles con minicuentos desprendibles. Cada cuento estaba pensado para que el pasajero lo desprendiera, se lo llevara y lo guardara en el bolsillo para recorrer, junto a él, los trayectos, las rutinas y los sueños de una ciudad.


A partir de este experimento, que duró unos tres meses, y de los doce microrrelatos —seis míos y seis de Eliza Freire—, elaboramos un librito que también incluye relatos desprendibles.
Aquí hay algunos que he dibujado.




El Punto del Cuento es una iniciativa de Desejos Urbanos llevada a cabo en 2015 en São Paulo..
Para más información: www.desejosurbanos.wordpress.com
